¿Puedo vender una casa heredada si hay desacuerdo entre los herederos?

En las herencias lo habitual es que haya más de un heredero, si la herencia es un bien inmueble, la situación se podría complicar si uno de los herederos no quiere VENDER.

Te contamos las soluciones para vender una casa heredada si uno o varios de ellos no está de acuerdo.

Imagínate que el único bien hereditario es la vivienda de los padres y los herederos son cuatro hermanos, si uno de los hermanos no quiere vender, ¿se le podría obligar?, la respuesta es NO, ningún propietario puede ser obligado a vender.

Entonces que podemos hacer, en este artículo Havitalia te cuenta las vías más comunes para solucionar un conflicto de este tipo de manera amigable.

División de la herencia

Este procedimiento implica que deberéis contratar un tasador profesional que determine el valor de la vivienda,  dividir la cantidad entre los herederos y darle la opción a aquel que no quiere vender en convertirse en el único propietario, comprando la parte de los otros copropietarios.

Acto de conciliación

Previo a la vía judicial, más compleja y costosa, es conveniente acudir a un mediador, este propondrá diferentes alternativas para llegar a un consenso que satisfaga los intereses de todos los herederos.

Vía judicial

Por último, si ninguna de las vías anteriores ha dado resultado, se puede iniciar un procedimiento judicial, corriendo el riesgo de deteriorar la relación con  los otros herederos y el sobre gasto en abogados y procuradores que ello conlleva.

En el artículo 404 del Código Civil se establece: “Cuando la cosa fuere esencialmente indivisible, y los condueños no convinieren en que se adjudique a uno de ellos indemnizando a los demás, se venderá y repartirá su precio.”

Es decir, si no se llega a un acuerdo para que uno de los herederos se quede con la casa indemnizando al resto por la cantidad correspondiente, deberemos acudir al juzgado para solicitar la venta en subasta judicial.

El juez nombrara a un tasador y una vez tasada la vivienda se informará de la subasta a los acreedores con derechos inscritos, por ejemplo, al banco si la vivienda tiene una hipoteca en vigor.

Pueden acudir a la subasta,  cualquier persona interesada en el bien, sea copropietario o  no, con la particularidad, estos últimos que deberán depositar un 30% del valor del bien en la cuenta designada por el juzgado para poder pujar por el bien, ganando la subasta la puja más alta.

Posteriormente se procederá a repartir el precio en el mismo porcentaje que fueran copropietarios.

Las subastas de este tipo suelen acabar vendiendo la vivienda por un precio menor del esperado, por eso es mejor llegar a un acuerdo y venderla por las dos primeras vías.

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